
Duxford Air Museum, donde el diseño y la ingenierÃa vuelan juntos / Foster And Partners
PRIMER MUSEO DE AVIACIÓN DE EUROPA-GRAN BRETAÑA | ¿Alguna vez se imaginó ver en un solo lugar la mejor colección aérea? Seguro, que no, aunque lo cierto es que el Duxford Air Museum, ubicado en Cambridgeshire-Gran Bretaña, posee la mejor colección de aviones norteamericanos. Si bien surgió con el fin el fin de conmemorar a la Fuerza Aérea de América durante la II Guerra Mundial y a los aviadores que murieron, esta obra, además de exponer su grandiosa colección, también demuestra en el aire la habilidad de sus pilotos y la utilidad de sus naves.
En este edificio todo fue pensado para mantener ésa memoria aérea en el más alto nivel. Ahà descansa el bombardero B-52 y aviones desde la I Guerra Mundial hasta la Guerra del Golfo. Justamente, es el B-52, que es la mayor atracción del lugar, y su tamaño (61 metros de ancho y 16 de altura) los que definieron las dimensiones del gran Museo de Aire. Incluso en el diseño fue concebido apelando a las formas de éstas naves. Desde arriba, como se observa en imágenes, parece la cabeza de un avión.
Desde afuera, su forma es la de una gran bóveda que se abre en la entrada resguardada por inmensos vidrios que permiten aprovechar el máximo de la luz, mientras el fondo parece extraviarse en la tierra, recordando a aquéllas naves de guerra que solÃan perderse en la tierra para no ser vistas por el enemigo. El techo, construido con fuertes arcos, sostiene firmemente las naves y las mantiene en suspensión, dando la impresión de estar en pleno vuelo.
Aquà los miles de visitantes tienen la posibilidad de observar las aeronaves desde diversos puntos: de los lados, a nivel de las máquinas, desde abajo e incluso tocar alguna de ellas que se haya expuesta en el piso de la galerÃa principal. En este lugar, el diseño y la ingenierÃa fluyen como dos corrientes para engancharse en el Museo de Aire.
Por la noche, el espectáculo continúa. Las luces del recinto se encienden y la sombra de las naves deja ver las formas variables de éstos aparatos. Parece como un pequeño cielo con sus propias aves en un atardecer o un cuadro que se luce inmenso como para que nadie lo deje de ver. Lo cierto es que no pasarÃa desapercibido. Y es que esta obra es un reto que nadie que pase cerca a Duxford puede perderse. El Duxford Air Museum ha desafiado el tiempo, la creatividad, la técnica y la majestuosidad de su arquitectura.
Ficha técnica:
- Arquitectura: Foster and Partners
- Cliente: Imperial War Museum at Duxford, American Air Museum in Britain
- Consultores: Ove Arup & Partners, Davis Langdon and Everest, Roger Preston & Partners, Aerospace Structural and Mechanical Engineering, Hannah Reed and Associates, Rutherford Consultants
- FotografÃa: Nigel Young






























